miércoles, 23 de diciembre de 2009

Que corto es el amor y que largo el olvido


Un año de derrotas, fue lo último que pensó antes de quedarse dormido, ese año había fracasado en todo, y lo que más le dolía todavía era haber dejado ir al amor de su lado, porque sin él ya no podía volar, ya no podía danzar, ya no podía reír, ya no era capaz ni siquiera de soñar, fumaba para sentir el olor de sus manos, tomaba para sentir el sabor de sus besos, sumergía sus pies en el agua para recordar sus caricias, no soportaba estar sobrio sin ella, no soportaba estar despierto sin ella, se sentía incompleto en todos los sentidos, como si hubiera perdido la mitad de su piel, la mitad de su cara, la mitad de su corazón; todas las noches su cama se inundaba de lágrimas y por más que embriagara su corazón, por más que intentara desinfectar su alma con licor, era hasta ahora imposible olvidarla, cambio su cama por una más pequeña para no sentirse tan solo, pero de todas formas su cama se sentía vacía, dejo de mirarse a los ojos en el espejo para evitar verla reflejada en ellos, se daba golpes en la cabeza, pero nunca llego a quedar inconsciente, no entendía porque dependía tanto de su presencia, porque agonizaba con su ausencia, su vida estaba rota, su alma quebrada y su cama vacía, de día vivía su vida, de noche revivía su pasado una y otra vez hasta quedarse dormido entre los recuerdos, quería desangrar sus labios para borrar sus besos, quería quitarse las entrañas para ver si de esa forma se la sacaba de adentro, es que la tenía tan adentro que ni siquiera sabía en donde estaba metida; al despertar la mañana siguiente, con las lágrimas todavía húmedas en su rostro decidió mirarse de nuevo al espejo, encontró la misma cara gris, los mismos ojos opacos, nada había cambiado, solo lo había aceptado, una vida sin ella, conformista podrían llamarlo, sin esperanza, porque simplemente no valía la pena esperar lo que nunca iba a pasar, su regreso, tranquilo, pero infeliz, con su pecho lleno de suspiros pero valiente por enfrentar el mundo solo.

martes, 22 de diciembre de 2009

3 DESPERTARES

Me despierto con la cabeza revuelta, los dedos todavía me huelen a marihuana, y mi alma todavía sigue rota, en mi cuerpo tengo un sentimiento intranquilo, que me dice que tengo que escapar de mi destino, de mi cuerpo, de mi vida. Anoche intente embriagarla, sanarla, desinfectarla, pero es imposible, todavía no se le quita lo usada que ha sido, todavía no se le quita ese olor a nostalgia, el alma se resiste.

Me he despertado tres veces y esta última tuve que resignarme a estar despierta, tuve que enfrentarlo, tuve que dejar que el consiente tomara mi cuerpo, no es justo despertar sin querer despertar, no es justo que lo obliguen a vivir sin querer vivir el día, a estar con los ojos abiertos, con los oídos abiertos, con la nariz abierta y con la boca cerrada, es a la única que puedo controlar, porque hasta mis manos escriben solas, escriben lo que mi boca quiere decir.

Sigo tumbada en la cama sin querer salir al mundo, sin querer darle la cara al público, sin querer iniciar la función, mi pelo todavía juega con el humo, y en mi nariz están metidos todos los olores de la noche de anoche, en mi piel todavía está la humedad y quedan algunas de las palabras que fueron pronunciadas en la critica que se le hizo a la vida, cierro los ojos y me devuelvo al momento en que estaba acostada en ese colchón, en esa terraza mirando el cielo naranja, viendo como las palabras que salían de cada boca iban volando iban subiendo hasta perderse en el silencio; abro los ojos y de nuevo estoy en la misma cama, en la misma habitación, en la misma casa, en la misma ciudad, que me aprisionan, que me sumergen en un mar de nada, en un mar sin movimiento, sin marea, en esta ciudad inmóvil, lenta, que no me deja dar los pasos a mi ritmo, un ritmo arrítmico, que a veces va rápido, a veces va muy rápido y a veces ni se mueve.

Acostada mirando el techo, buscando una motivación, un argumento, una necesidad que me obligue levantarme, de esta, por ahora, mi tumba, a ponerme el disfraz y empezar de nuevo a actuar, de día es la función y de noche es lo real, en la noche salen las criaturas, los demonios, las almas, sale todo lo que no se atreve a salir cuando hay luz, porque la luz revela todo nuestro lado oscuro, la luz nos obliga ver lo que no queremos ver.

Despierta, acepto ahora que estoy despierta, Iré a bañarme al rio, para que se me lleve todo lo amargo, para que me quite este olor a humedad y me desempolve un poco los ojos, para empezar el día, empezarlo tarde para terminarlo rápido, tratare de no dejar entrar tanto la luz, tratare de sonreír un poco, tratare de estar sobria.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Huele a lluvia


Plop plop sonaban las burbujas al reventar, con cada estallido se apagaba una luz en el interior de su alma, y con cada luz apagada sentía un alfiler clavarse en su corazón, las pestañas se mojaron de nuevo, tendría que cambiarse los ojos de nuevo, por unos no tan oscuros, por unos no tan opacos… estaba de nuevo a la deriva, con la maleta en la mano y un corazón hecho polvo, le preocupaba las decisiones que tenía que tomar, ella solo quería por ahora dejar de suspirar, dejar de recordar, entrar en un mundo inconsciente, borrarlo a él, al de la miel de su alma , quería despertar en otro mundo, en uno más básico, mas físico, más claro, ¿mas plano?; por ahora solo tenía que dar media vuelta y marcharse, de su presente, de su pasado, de su actual vida, debía escoger un nuevo disfraz, una nueva historia, un nuevo ser, el problema es que odiaba escoger, prefería dar vueltas y vueltas hasta caer al piso mareada y así ver como la vida se mueve mientras ella se queda tumbada, pero esa sensación era un poco corta y ahora su estomago sonaba, tal vez porque tenía las tripas revueltas y el alma muerta, quería seguir soñando seguir jugando seguir brincando seguir volando seguir… ¿A dónde? Lejos.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Te quedo grande


Te quedo tan grande que ni siquiera cupo en tu pecho, se salía de tus manos y la única que lo quería y lo comprendía era tu alma, tu cabeza no lo pudo contener y de tus brazos lo dejaste caer, te dio miedo, fuiste cobarde, lo negaste y ahora ya lo has perdido, te lo entregue todo y no supiste que hacer con él, a veces te llenabas, te sonrojabas, sonreías y eras feliz, pero te quemaba y tú te acobardabas, tu alma, tu alma lo extraña, la extraña… sacaste escusas, silencios, caparazones; navegaste pero tuviste miedo de ahogarte, volviste a la orilla de la razón, que suele engañar al corazón, temiste que fuera un juego, te dio miedo entregarlo todo, te dio miedo perdere entre los colores, tu razón confundió la realidad y no lo entendió, por eso te quedo grande el amor.

En el baúl

Doblo los meses, los días, los segundos, los recuerdos y los metió todos dentro de un baúl. El cual puso en medio del mar. Ahí había dejado ya todos esos momentos felices que se convirtieron luego tan infelices, había dejado nombres, historias, bailes, juegos, besos, ojos, lágrimas, brinquitos, letras y un montón de cosas más que no le sirven ya, que le estorbaban, que no tenían lugar, al principio tenía todo esto acumulado debajo de la piel, debajo de la cama, entre las sabanas, en los cajones, en los bolcillos, fue para ella muy complicado reunir el valor y dejar todo eso, allá, en el fondo de la nada, para que otros lo encuentren y le den vida y griten y lloren y rían y brinquen y canten y sientan y dejen de sentir, lo que ella dejo dentro del baúl es un tesoro, que a veces puede ser fatal para el alma y otras veces la puede iluminar, se deshizo de eso porque ya no la llenaba, porque simplemente esos días ya habían llegado a su fin y ella necesitaba de nuevo sonreír.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Ciko de corazón grande y boca dulce


Chico de corazón grande, que por su boca azucarada salen sonidos de colores llenando los espacios desteñidos, que con sus palabras endulza mis oídos, revuelcas mis neuronas y me cambia el día, me pone una sonrisa, me pone mariposas, me pone otra sonrisa, dices que quieres entregar tu corazón y entregas pedacitos de él con cada cosa que haces, eres caballero de corazón noble, de sonrisa blanca, de ojos rojos, llévame a conocer tus mundos, tus jardines, tus caminos, llévame a explorar mundos nuevos, sensaciones nuevas, sentimientos nuevos, muéstrame un libro nuevo, cántame al oído algo nuevo, ríe conmigo, mírame a los ojos, hipnotízame, cámbiame la vida.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Encuentro de almas IV

Ella está sentada en una gran roca sumergiendo los pies en el agua; de repente, se asoma el reflejo de un hombre, ella lo desfigura con sus pies y reaparece con una resplandeciente sonrisa. Ella también sonríe.